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martes, 1 de diciembre de 2009

De elecciones y elecciones

Parece mentira que en un mismo día se puedan suceder procesos electorales de carácter tan distinto y... distante. Me estoy refiriendo a las elecciones que este pasado domingo día 29 de noviembre dieron la presidencia de la República Oriental del Uruguay al ex-guerrillero José (o Pepe, como se le conoce) Mujica. Una segunda vuelta cuyo resultado era previsible pero no por ello menos grato. Pero, a la vez, también me refiero a la farsa electoral que tuvo lugar en Honduras. Parece que cada día que pasa se van quitando la careta todos esos "demócratas" internacionales, preocupados por la "salud" de la democracia hondureña. ¡Farsantes! Empezando por el presidente de EEUU, Barack Obama, y continuando por su lacayo costarricense, el ex Premio Nobel (que es tanto como no decir nada) Óscar Arias quien, agotado su primer intento fracasado de negociación, se ha abocado a esta artimañana para legitimar el golpe de una manera más sutil. A estos dos tunantes se han unido, cómo no, los gobiernos de Perú, Panamá y ¿adivinan? Sí, sí, ese adalid de la democracia en América Latina, el gobierno colombiano. Sólo faltó que México se pronunciara junto a estas naciones pero, aunque ganas no le faltan al gobierno de Felipe Calderón (ya sabemos lo bien que se lleva y los favorcitos que le hace a su gran amigo Uribe), toda la tradición mexicana en materia de política exterior podría tambalearse todavía más de lo que lo hizo bajo mandato de Vicente Fox. No es que les importe demasiado, no se crean, pues estos se pasan la política exterior y lo que sea por el forro. Sin embargo, ya saben que México se caracteriza por saber nadar y guardar la ropa en materia internacional (en casa es otro asunto, no hacen falta remilgos para actuar a pierna suelta).

Asistimos a una nueva estrategia de golpismo del siglo XXI. Parece que les entró envidia del socialismo del siglo XXI y han querido crear su contraparte reaccionaria versión renovada. Cambian los tiempos y la maquinaria se perfecciona. ¡Faltaría más! Como leía hoy en un comentario a la columna de Isaac Rosa en Público titulada hoy irónicamente "Fiesta de la democracia en Honduras"-excelente como siempre en la elección de sus temas así como en su desarrollo- esto ya no es "soft power" ni "hart power" sino "smart power". Dejo el enlace al blog del autor del comentario, Miguelo Arencibia, quien cita a Eva Golinger en su reciente artículo sobre el "Smart Power" de EEUU.




El problema en todo este asunto es que se están legitimando los acontecimientos por vía de los hechos consumados. ¿Que qué es? Pues hacer las cosas por las buenas o por las malas (más de lo segundo que de lo primero para el caso hondureño) y hacerse un poco el loco ante las condenas internacionales que puedan llegar. Total, todos sabemos que van a acabar en agua de borrajas si no hay voluntad política DE VERDAD para solucionar el asunto. Y quien tendría que tenerla (léase EEUU) no la tiene así que... No se preocupen, pronto nadie se acordará del golpe de Estado en Honduras, ni del Mel Zelaya, ni siquiera de Micheletti-Goriletti quien, no lo duden, saldrá impune de todo esto. A lo sumo lo veremos sacudirse un poco de caspa de la solapa mientras es evacuado al retiro dorado de todo golpista y sanguinario latinoamericano que se precie: Miami. Que se lo digan si no a Posada Carriles, Carlos Andrés Pérez o al infame Sánchez de Losada.


En fin, no quiero extenderme con las incoherencias y la violación de todo principio democrático que supone el hecho de que unas elecciones celebradas en medio de una dictadura golpista con la finalidad de legitimar un golpe dado meses atrás, en medio de un ambiente de represión política, con el presidente del país exiliado en la Embajada de Brasil, y, sobre todo, con más del 60% de abstención, sean dadas por válidas por cierta comunidad internacional. Es evidente que hay muchos intereses en juego para que ello sea así. Y, por supuesto, no es de extrañar que los perros del capitalismo (los mass-mierda, como dice un amigo) hayan acudido prestos a legitimar el resultado electoral con titulares panegíricos que harían sonrojar a cualquier persona con dos dedos de frente y un mínimo de decencia. Véase, si no, el infame artículo de Francisco Peregil en "El País" titulado Porfirio Lobo, el hombre del cambio. No tiene desperdicio, desde luego. Se lo pueden leer enterito y, hasta el final, no encontraran las altas cifras de abstención de las elecciones. Además de presentar los datos de manera confusa, el corresponsal se dedica también a reducir el impacto de la abstención. Como si tuviera un manual recibido desde el mismísimo Departamento de Estado de EEUU.



Déjenme que finalice estas reflexiones con cierta esperanza. La que representa la victoria de Pepe Mujica en Uruguay. Hoy pude ver la entrevista que Walter Martínez, el gran periodista uruguayo que presenta Dossier en Venezolana de Televisión, le realizó en 2005 y que hasta el día de ayer permaneció inédita. Ahí me topé con un hombre extremadamente humanista lo cual ya tiene mérito teniendo en cuenta que pasó 14 años de su vida (¡¡sí, sí, 14 años, imagínense lo que es eso en sus vidas!!) en una prisión, 7 de los cuales en completo aislamiento, sin poder siquiera leer (algo que hace mucho daño a los rojos, ya saben, porque tienen el mal hábito de informarse e instruirse). A eso hay que sumar torturas, vejaciones -tanto para él como para su compañera de la que ya hablé en otra entrada- y un sinfín de sufrimientos que los que nunca hemos pasado por eso no podemos siquiera imaginar. Una persona que ha intentado ser anulada de ese modo, todavía cree en el ser humano... ¿No les parece maravilloso? Aparte de increíble. Es más, sus palabras de entonces (y suponemos que de ahora también) apelan a mantener la rabia pero no guardar rencor u odio. Se puede discrepar de esta postura pero no se puede negar que es meritoria, habida cuenta del historial de vida de Mujica. En esa misma entrevista, Mujica recomienda a los jóvenes que se encuentren con algún obstáculo en la vida, del tipo que sea, que nunca desistan porque siempre hay un nuevo amanecer... Palabras al nivel de las pronunciadas por el Che o por Salvador Allende en sus últimos momentos de vida. ¿No les parece?


Dejo el enlace a la entrevista para que puedan deleitarse con sus palabras consultando la segunda parte del programa de Walter Martínez aquí.


Y, por último, para la reflexión: un político que llega al poder y que dice que su sueldo será dedicado a obras de caridad, a excepción de un 15% del mismo que lo dedicará a tratar a un familiar enfermo... ¿No es para reconciliarnos con el mundo? Pues lo dicho, aunque las elecciones no sean la panacea de nada, sí son un instrumento que nos puede traer gratas sorpresas o provocarnos grandes disgustos.



Seguiremos al tanto de lo que suceda en Honduras...

sábado, 9 de mayo de 2009

Bolivia: recuperando dignidad

Leo no sin cierto asombro que Evo Morales, el presidente boliviano, ha denunciado en el marco de una reunión internacional que antes de que él llegara a la presidencia de Bolivia en 2006, las leyes eran remitidas al Congreso boliviano en inglés para ser aprobadas. Obviamente, la denuncia de Morales se refiere a la mano de EEUU, país que redactaba dichas leyes y, cual metrópoli del siglo XVII, las mandaba a Bolivia con la segura confianza de saber que sus chalanes de la élite boliviana iban a aprobarlas sin rechistar.

Tras leer noticias de esta ralea, resulta muy gracioso, por no decir patético, oír de "sesudos analistas" que Bolivia va hacia la destrucción con Evo, que éste está minando la democracia, que está dividiendo a los bolivianos y no sé cuántas falacias más. Para ellos lo que había antes de Evo sí era democrático: todo un Congreso representante supuesto de los intereses de la nación boliviana aprobando leyes redactadas por el imperio en un idioma foráneo, para más inri. Claro que, teniendo en cuenta el fuerte acento gringo del ex-presidente y genocida Sánchez de Losada (autoexiliado actualmente en Miami, si no recuerdo mal) quizás estas cosas no deberían sorprendernos tanto. Un señor que, por cierto, se permitió decir hace años ante un público europeo (pensando ingenuamente que éste compartiría su racista visión del mundo) que la culpa de que él ya no estuviera en el gobierno boliviano era de las ONGs europeas que habían alentado las protestas de los indígenas bolivianos contra su gestión. Protestas a las que tildó de "terroristas". A tan insigne señor sólo le faltó decir que los "pinches indios" son tan ignorantes que eran incapaces de pensar por sí mismos y protestar por sí mismos. Necesitaban, por supuesto, que prohombres europeos llegaran a Bolivia a decirles quién era el malo de la película. ¡Cómo si ellos no lo sufrieran y, por tanto, lo supieran! Viendo que gente como él recibía leyes redactadas "made in USA" es lógico que creyera que el resto de bolivianos era igual de lacayo de los intereses foráneos como ellos. Vivir para ver...

Y aunque no he mencionado nada acerca del abortado plan de asesinato a Evo tiempo atrás (¡maldita influenza!), creo que éste es un tema muy pero que muy grave que puede resurgir en un futuro, quién sabe si lejano o próximo. En las últimas semanas se ha ido sabiendo quién estaba detrás del complot magnicida: sicarios a sueldo de los empresarios de la media luna cruceña más "inteligencia made in USA" nuevamente. Y como todo está interaccionado, aparece en escena un "viejo amigo" de la Venezuela bolivariana, la supuesta ONG en defensa de los derechos humanos "Human Rights Foundation" cuyo secretario general es, ¡oh casualidad!, un cubano gusano llamado Armando Valladares Pérez. Pues bien, parece que esta organización está relacionada con los terroristas bolivianos.

No quiero extenderme más sobre este tema. Tan sólo dejo este video para finalizar pues, a pesar de tener ya un tiempo, creo que es bastante elocuente a la hora de mostrar con qué tipo de calaña se tiene que enfrentar Evo y los bolivianos decentes. El video muestra algunas agresiones racistas ocurridas en Santa Cruz (la zona separatista) de manos de la fascista Juventud Cruceñista. No se pierdan las declaraciones de un personaje que se cree ario pero en el que yo adivino bastante sangre indígena tildando a los indígenas de, como mínimo, escoria social. Imposible ver esto y pensar que el ser humano ha progresado a lo largo de la Historia. Seguiremos muy pendientes de lo que pase en Bolivia donde, a día de hoy, un pueblo lucha por recuperar su dignidad. Pese a los bárbaros que todavía lo habitan.



Y si todavía les queda estómago, recomiento este otro video que finaliza, al menos, con un mensaje de esperanza.


domingo, 3 de mayo de 2009

Denuncia: Agencia de Washington crea universidad neoliberal en Venezuela para entrenar jóvenes en tácticas de subversión y la doctrina del capitalismo

Aunque pretendan que la influenza cope toda nuestra atención y monopolice las noticias a escala planetaria, en el mundo siguen sucediendo cosas, algunas mucho más graves por sus posibles efectos políticos que la magnificada influenza. Dejo este artículo-denuncia de Eva Golinger publicado hace unos días en varios medios electrónicos, entre ellos Aporrea. Como verán, no hay que bajar la guardia, menos incluso cuando nos están distrayendo con otros temas.

Por Eva Golinger

Caracas, 28 Abril.- Una institución estadounidense vinculada con las agencias de seguridad y defensa de Washington ha establecido en Venezuela un programa para formar jóvenes en los principios de “libertad individual, mercados libres y gobiernos limitados.” Denominada la “Universidad El Cato-CEDICE”, (ver: http://www.elcato.org/special/cato-univ-venezuela/lunes.html) es una iniciativa entre el Instituto Cato de Washington y las organización venezolana Centro de Divulgación del Conocimiento Económico para la Libertad (CEDICE). También cuenta con el apoyo de las organi
zaciones venezolanas Fundación Futuro Presente, creada por el dirigente de Primero Justicia, Yon Goicochea; Unidad Nacional, la coalición de partidos políticos de oposición creada en el 2008; y Nuevas Premisas, el movimiento estudiantil opositor de la Universidad Metropolitana.


La Universidad El Cato-CEDICE tiene previsto un seminario (tipo retiro) que durará tres días, del domingo 24 de mayo hasta el martes 26 de mayo de 2009. La sede de este evento subversivo es la hacienda La Escondida, a una hora de Caracas. El costo de la participación es de 150 Bs.F. Según el material publicada por el Instituto Cato, el evento tratará temas como “la nueva agenda global, la crisis financiera mundial, el populismo en América Latina, la juventud como defensora de la libertad, pobreza y violencia, derechos de la propiedad, el desafío de las instituciones del Siglo XXI, entre otros.”

Los “profesores” de la Universdad El Cato-CEDICE incluyen a Gabriela Calderón, editora de la página web “elcato.org” y columnista del periódico derechista El Universo de Ecuador; Daniel Córdova, Decano de la Escuela de Economía de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas y Director del Proyecto Invertir de Procapitales, una ONG financiada por Estados Unidos; Otto Guevara, político costarricense y presidente del partido Movimiento Libertario y de la Red Liberal de América Latina (RELIAL), Martín Krause, Profesor de la Escuela Superior de Economía y Administración de Empresas de Buenos Aires; Carlos Sabino del Centro para la Prosperidad Global del Instituto Independiente en EEUU; José Toro Hardy, economista venezolano del CEDICE; Álvaro Vargas Llosa del Centro para la Prosperidad Global de Instituto Independiente de EEUU y columnista del Washington Post; y Yon Goicochea, dirigente de Primero Justicia y fundador de la Fundación Futuro Presente, organización que se dedica a entrenar jóvenes en las tácticas del golpe suave y la subversión.

El seminario tiene pautado conferencias de los profesores invitados sobre temas como “Libertad económica y progreso humano”, dictado por José Toro Hardy, “Promoviendo ideas en países no libres” de la ecuatoriana Gabriela Calderón y “Liberalismo en la arena política” por el costarricense Otto Guevara, entre otras.

El Instituto Cato es la entidad que otorgó el “Premio Milton Friedman” al dirigente de Primero Justicia, Yon Goicochea, durante el año 2008. Como parte de este reconocimiento por una de las instituciones más ultraconservadores y neofascistas de Estados Unidos, Goicochea fue entregado 500 mil dólares, de lo cual utilizó una parte para crear su Fundación Futuro Presente. El Instituto Cato fue fundada con las teorías económicas del ultraliberal estadounidense Milton Friedman, quien fue asesor económico del dictador chileno Augusto Pinochet durante los años ochenta. Este instituto también sirvió para promover la ideología conservadora de los años 80 promovida por Ronald Reagan, Margaret Thatcher y el grupo de los “Chicago Boys” que luego implementaron estas políticas en América Latina causando más miseria y pobreza, y menos progreso y prosperidad humana. El Instituto Cato está estrechamente vinculada con el Complejo Militar Industrial y los cuerpos de seguridad y defensa de Washington.

CEDICE es una de las organizaciones que más ha recibido financiamiento de las agencias de Washington durante los últimos 8 años, como la NED, la USAID y el Centro para la Empresa Privada Internacional (CIPE), entidad del Departamento de Estado. Su directora, Rocio Guijarra, firmó el infame Decreto Carmona durante el golpe de estado de abril 2002 contra el gobierno venezolano, que resultó en la disolución de las instituciones democráticas del país.

El hecho de que esta “universdad” abre sus puertas dentro del territorio venezolano es una indicación de las acciones desestabilizadoras y subversivas que siguen conduciendo los sectores radicales de la oposición en Venezuela. Debe alamar a la población en general y los cuerpos de seguridad de estado que éstos actores extranjeros vienen al país para entrenar un grupo de 50 jóvenes en la doctrina neoliberal y las estrategias de subversión. Éstas no son organizaciones preñadas de buenas intenciones, sino que son grupos y figuras políticas que han demostrado durante los últimos años que su objetivo principal es lograr derrocar al gobierno socialista revolucionario del Presidente Hugo Chávez e implementar un sistema neoliberal-capitalista en el país, subordinado a los intereses de Washington.

En fechas anteriores, dirigentes de la oposición como Yon Goicochea, han realizada viajes al exterior, financiados por las agencias de Washington, para recibir entrenamiento e indoctrinación en las estratégias de subversión y golpe suave. Ahora, pretenden dictar estos talleres en suelo venezolano, intentando captar y reclutar jóvenes venezolanos para ejecutar sus planes nefastos y antidemocráticos. Esta iniciativa se suma a la docena de organizaciones y fundaciones estadounidenses y europeas, como la USAID, la NED, Freedom House, Instituto Republicano Internacional (IRI), Instituto Demócrata Nacional (NDI), Fundación Konrad Adenauer (Alemania), Fundación Friedrich Ebert Stiftung (Alemania) FOCAL (Canadá), que han financiado con más de 50 millones de dólares a los partidos políticos y ONG de la oposición durante los últimos 8 años, promoviendo sus acciones de desestabilización. Los cuerpos de seguridad de estado deben tomar las acciones apropriadas para impedir que éstas agencias extranjeras sigan atentando contra la estabilidad y progreso del país. Y menos deben permitir que actuán de esta manera dentro del territorio venezolano.

jueves, 22 de enero de 2009

A modo de despedida del nefasto Bush

Porque la cara es el espejo del alma, aquí dejo unas cuantas fotografías que reflejan el espíritu (malvado e ignorante, sin duda) de George W. Bush. Las he obtenido de la revista cultural cubana "La Jiribilla". Pueden pulsar aquí para ver la colección completa si están muy aburridos y no se hastían de ver la cara de semejante personaje multiplicada en sus gestos de idiota.











Aprovecho para recomendar la lectura del libro Bush, el Nerón del siglo XXI cuyo autor, James Hatfield, fue hallado muerto en extrañas circunstancias tras su publicación en 2001. Una publicación, por cierto, que tuvo que enfrentarse a numerosos obstáculos, entre ellos la retirada de la primera edición por parte de la misma editorial que la lanzó. Ello, cómo no, debido a las amenazas que ésta recibió de quién sabe qué "voces anónimas".

sábado, 6 de septiembre de 2008

La verdad sobre los ataques del 11 de septiembre en EEUU

Ahora que se acerca el séptimo aniversario del "mayor atentado en la Historia de EEUU", no está de más hacer un poco de memoria para ver qué hay detrás de los atentados contra las Torres Gemelas en Nueva York y otros edificios estadounidenses supuestamente atacados por "terroristas islámicos" dirigidos por ese engendro del mal llamado Osama Bin Laden.


Para ver qué tan cierta es esta versión que han vendido al mundo como verdadera, recomiendo ENCARECIDAMENTE el siguiente video pues contribuye a hacernos dudar del poder, un ejercicio de salud mental necesario para quitarnos las mentiras (o "mitos", como dicen en el video) que nos han inoculado con la finalidad de tenernos controlados y tranquilitos. Nuevamente la sombra de Orwell planea sobre este siglo XXI...

jueves, 21 de agosto de 2008

Más sobre Atilio Borón

De nuevo un magnífico artículo de Atilio Borón que constituye una continuación del ya famoso debate que el autor sostuvo con Antonio Negri y Michael Hardt, autores del libro Imperio, donde éstos sostenían que ya no había imperialismo en el sistema internacional sino que asistíamos a un poder difuso, descentralizado ante el cual el principal sujeto revolucionario (por supuesto, ellos no lo decían con estas palabras tan marxistas) era la "multitud". Un libro que muchos vieron como los nuevos "Diez Mandamientos" del análisis político de la izquierda. Sin embargo, como muy bien se encargó de demostrar Atilio Borón en su respuesta Imperio vs. Imperialismo, estas teorías que pretendían pasar por revolucionarias guardaban en su seno una visión totalmente errada de los procesos políticos contemporáneos que debilitaba su capacidad de lucha al no ser capaces siquiera de caracterizar con propiedad a su enemigo. Es evidente que si no sabemos contra qué estamos exactamente luchando, difícilmente podremos diseñar una atinada y efectiva estrategia de lucha.

Borón menciona en su artículo el resurgimiento de la presencia militar de EEUU en América Latina vía la IV Flota de la armada estadounidense. Si alguien tenía dudas sobre el carácter imperialista del adalid de la democracia mundial, con iniciativas como la IV Flota creo que estas dudas se disipan por completo (por no hablar de la ocupación de Irak, el establecimiento del escudo antimisiles en Polonia para tener a Rusia "controlada", sus planes para desatar una guerra con Irán que le dé mayor acceso todavía al petróleo mundial y al control geopolítico de Oriente Medio o los intentos de desestabilización contra los gobiernos latinoamericanos de se oponen a la expansión de sus negocios en la región, etc., etc.). Como menciona Borón en la entrevista que colgué hace ya unas semanas en este blog (ver aquí), nos encontramos en tiempos que pueden desatar mucha violencia en América Latina principalmente por la voluntad del imperio estadounidense de reconfigurar el mapa geopolítico del mundo dentro del cual América Latina juega un papel primordial desde la óptica del imperialismo como lugar de defensa geoestratégica. Por tanto, ni se ha acabado aquello del "patio trasero" ni el imperialismo está muerto... a no ser que acabemos con él.

Les dejo con el artículo de Borón, sacado de Rebelión y adjunto el enlace a otro artículo publicado hoy en la misma página web al respecto de la IV Flota de EEUU escrito por José Francisco Gallardo Rodríguez y titulado "Surgimiento de la IV Flota y su impacto en la soberanía de América Latina" (véase aquí).






Sí; la IV Flota terminó por hundir a Imperio, el libro de Michael Hardt y Antonio Negri demostrando, una vez más, que las réplicas de la historia son impiadosas con las modas intelectuales que, en su tiempo, lucían como indiscutibles o inexpugnables. La nefasta tesis que proponían aquellos autores: pensar que existía un “imperio sin imperialismo” ha quedado sepultada por los hechos. Que en paz descanse.

Un poco de historia

Podría argumentarse: ¿y a quién le importa la muerte de un desvarío de dos intelectuales? Respuesta: a mucha gente y, especialmente, a las fuerzas sociales que luchan por la construcción de un mundo mejor, por una sociedad socialista. Para comprender mejor el porqué de esta respuesta conviene hacer un poco de historia. Precisamente cuando el neoliberalismo comenzó a sufrir los embates de una resistencia que a comienzos de nuestro siglo se extendía por las más diversas latitudes apareció el libro de Hardt y Negri. De inmediato la obra fue saludada por toda la prensa imperialista mundial como el nuevo “Manifiesto Comunista” del siglo veintiuno; un manifiesto que, a diferencia de su predecesor escrito por Marx y Engels un siglo y medio antes, demostraba su sensatez al fulminar sin atenuantes a los dinosaurios que aún hablaban del imperialismo, creían que las transnacionales se apoyaban en la fortaleza de los estados nacionales y que éstos, lejos de estar en vías de extinción, se fortalecían en el capitalismo metropolitano mientras se debilitaban en la periferia del sistema. Un curioso manifiesto comunista en cuyas páginas brillaban por su ausencia las contradicciones de clases, la dialéctica y la revolución, y que erigía como modelo de lucha contra el fantasmagórico imperio ... ¡al bueno de San Francisco de Asís! (de quien se decía que amansaba a lobos hambrientos con el sonido de su violín) y relegando al museo de los arcaísmos revolucionarios a figuras como el Che Guevara, Fidel, Lenin, Mao, y Ho Chi Mihn, entre tantos otros. Por varias razones que no viene al caso exponer aquí la influencia de estos disparates en las primeras reuniones del Foro Social Mundial de Porto Alegre fue enorme, y quienes objetábamos las tesis de Hardt y Negri debimos remar a contracorriente para lograr que se nos escuchara. Muchos de quienes impidieron un debate a fondo sobre este asunto terminaron siendo los representantes ideológicos de los anguiliformes gobiernos de centro-izquierda que, poco después, se afianzarían en la región.

No era fácil objetar los planteamientos de un pensador dueño de una trayectoria marxista tan dilatada como Toni Negri. Imperio, escrito conjuntamente con el estadounidense Michael Hardt -un profesor de Teoría Literaria de la Universidad de Duke- es un libro voluminoso, enrevesado y por momentos críptico (o confuso, si no se quiere ser tan benévolo) cuya tesis central: “el imperio no es imperialista” sonó como música celestial para los imperialistas No causó sorpresa, por lo tanto, el aluvión de elogios con que el libro fue recibido por el mundo “bienpensante” y la industria cultural del imperio: no es cosa de todos los días que dos autores que se autodenominan “comunistas” planteen una tesis tan grata y tan coherente con los deseos y los intereses de los imperialistas de todo el mundo, y muy especialmente con los de la “Roma americana”, al decir de José Martí, que aporta los fundamentos materiales, militares e ideológicos sobre los cuales reposa todo el imperialismo como sistema.

La interminable sucesión de errores y confusiones que se desgranaban a lo largo del libro –salpicadas, es verdad, con alguna que otra observación más o menos razonable- fue objeto de numerosas críticas. Pensadores marxistas de las más diversas corrientes cuestionaron y refutaron esa obra.1 Por nuestra parte, asumimos como una exigencia de la militancia anti-imperialista dedicar un tiempo precioso para escribir un pequeño libro destinado a rebatir las tesis centrales de Imperio y a tratar de contribuir a neutralizar la profunda confusión ideológica en que, a causa de las mismas, habían caído los movimientos de la alterglobalización.2 Es que, en línea con el discurso predominante del neoliberalismo y bajo una retórica de izquierda el libro de Hardt y Negri contrariaba con una insoportable mezcla de ignorancia y soberbia toda la evidencia empírica arrojada por numerosos estudios sobre la dominación imperialista y sus consecuencias. Aparte de la disparatada tesis central: un imperio sin relaciones imperialistas de dominación, saqueo y explotación, también se afirmaba que el imperio carece de un centro, no tiene un “cuartel general” ni puesto de comando y tampoco se afianza sobre base territorial alguna; mucho menos puede decirse de que cuente con el respaldo de un estado-nación. Para Hardt y Negri el imperio es una benévola constelación de múltiples poderes sintetizados en un régimen global de soberanía, permanentemente jaqueada por una fantasmagórica “multitud”: una vaporosa o líquida, al decir de Zigmunt Bauman, agregación altamente inestable y cambiante de sujetos que, por una incomprensible paradoja, eran simultáneamente los verdaderos creadores del imperio y podían ser sus eventuales sepultureros si es que por un milagro lograban curarse de la esquizofrenia que los condujo a crear algo que los oprimía y que, a la vez, querían destruir.

Es por todo lo anterior que pocas imágenes podrían ser más del agrado del gobierno de Estados Unidos y las clases dominantes de ese país y sus aliados en todo el mundo que esta embellecida visión de sus cotidianas tropelías, crímenes, atropellos y el genocidio que lenta y silenciosamente practican día tras día por los cuatro rincones de la tierra, y muy especialmente en el Tercer Mundo. Pocas, también, podrían haber sido más oportunas en momentos en que Estados Unidos se había convertido en la potencia imperialista más agresiva y poderosa de la historia de la humanidad y en el estado nación imprescindible e irreemplazable para sostener con su formidable maquinaria militar, su enorme gravitación económico-financiera y el fenomenal poderío de su industria cultural (desde Hollywood hasta sus universidades, pasando por sus tanques de pensamiento y los medios de comunicación de masas y, last but not least, su control estratégico de la Internet, no compartido ni siquiera con la Unión Europea y Japón) toda la arquitectura del sistema imperialista mundial.

La IV Flota entra en escena

Ahora bien: si alguna prueba hacía falta para invalidar irreparablemente las tesis centrales de Imperio (y para convencer a los más remisos del carácter insanablemente erróneo de ese libro) la reactivación ordenada por el gobierno de Estados Unidos de la IV Flota aportó la evidencia necesaria para cerrar definitivamente el caso. Herido de muerte por la invasión y ocupación estadounidense de Irak, donde fue un estado-nación quien produjo el zarpazo que, a la vieja usanza imperialista, arrasaría con ese país para apoderarse de su riqueza petrolera y favorecer a “sus transnacionales”, Imperio sucumbió definitivamente ante la nueva iniciativa ordenada por el Departamento de Defensa en Abril del 2008.3

Desactivada desde 1950, la IV Flota (de Estados Unidos, no de un poder “global y abstracto” o de las Naciones Unidas, como Hardt y Negri nos inducirían a creer) fue sacada de su letargo con el mandato específico de patrullar la región y monitorear los acontecimientos que se puedan producir en el vasto espacio conformado por América Latina y el Caribe. No sólo se trata de controlar el litoral marítimo en el Atlántico y el Pacífico sino que también -se deslizó con llamativa imprudencia- podría inclusive navegar por los caudalosos ríos interiores del continente con el propósito de perseguir narcotraficantes, atrapar terroristas y desarrollar acciones humanitarias que hubieran provocado la envida de la madre Teresa de Calcuta. No hace falta ser demasiado perspicaz para caer en la cuenta que la penetración de la IV Flota por el Amazonas y su eventual estacionamiento en ese río le otorgaría un sólido respaldo militar a la pretensión norteamericana de convertir a esa región en un “patrimonio de la humanidad bajo supervisión de las Naciones Unidas.” Tampoco se requiere de demasiada imaginación para percatarse de lo que podría significar la navegación de la IV Flota por los grandes ríos sudamericanos (en soledad o con el auxilio de fuerzas locales aliadas al imperialismo) para maniatar y subyugar la que, en un trabajo reciente, Perry Anderson calificara como la región más rebelde y resistente al dominio neoliberal del planeta.

Con esta iniciativa Estados Unidos, el centro indiscutido del imperio y el locus donde reside su cuartel general, viene a completar por los mares y ríos lo que ya había sido parcialmente obtenido mediante el emplazamiento en nuestra geografía de una serie de bases y “misiones militares” y por su predominio aéreo y del espacio exterior, especialmente en el terreno satelital: el control integral de lo que los expertos en geopolítica de Estados Unidos llaman la gran isla americana. Gracias al Plan Colombia (y en menor medida al Plan Puebla-Panamá) y a las numerosas bases militares con que cuenta en la región Washington detenta un decisivo y monopólico control territorial que se extiende desde México, en el Norte y llega hasta la Triple Frontera, con la Base Mariscal Estigarribia en Paraguay, e inclusive hasta la propia Tierra del Fuego, en el extremo Sur de la Argentina en donde también hay personal militar norteamericano. 4

Una nota producida hace pocos meses por Stella Calloni consigna que en Tierra del Fuego el gobierno de esa provincia argentina emitió un decreto cediendo tierras “para la instalación de una base estadounidense que se supone realizará ‘estudios nucleares con fines pacíficos’ ”. Esta decisión del gobierno provincial se apoya en una ley aprobada en 1998 por la Cámara de Diputados de la Nación, durante la presidencia de Carlos S. Menem, en cuyos anexos se contempla que ‘podrán realizarse explosiones nucleares subterráneas con fines pacíficos’. El decreto del ejecutivo fueguino autoriza la instalación de una base del Sistema Internacional de Vigilancia para la Prevención y Prohibición de Ensayos y Explosiones Nucleares ... y habilita para ‘los integrantes de esta base el libre tránsito por la provincia, si así lo requieren para sus estudios’.” Por último anota Calloni que existe el peligroso antecedente de la “inmunidad total” que el Paraguay otorgara, en 2005, a las tropas estadounidenses radicadas en ese país” y que motivara la condena unánime de los organismos defensores de los derechos humanos en toda América Latina. 5

Resumiendo: en la actualidad el control que Estados Unidos detenta del espacio aéreo latinoamericano es absoluto e inexpugnable, habida cuenta de su enorme superioridad tecnológica que, entre otras cosas, le permitió organizar y ayudar a ejecutar, paso a paso, la enigmática “operación rescate” de Ingrid Betancourt y los otros “rehenes de oro” que tenían en su poder las FARC.6 A lo anterior debe sumársele su presencia territorial y, ahora, agregársele el dominio de los mares, con lo cual el círculo se cierra sobre América Latina y el Caribe. Círculo que se estrecha cada vez más para los cuatro gobiernos que en nuestra región están librando una batalla diaria y sin cuartel contra el imperialismo: Cuba, Venezuela, Bolivia y Ecuador.

Misiones manifiestas y latentes

Una versión “candorosa” de la misión de la IV Flota (apta para el consumo de las buenas almas incapaces de reconocer la maldad) la brindó hace pocas semanas el Almirante James Stavridis. En una nota, reproducida en los principales periódicos de América Latina, este militar sostiene que “el restablecimiento de la IV Flota” es un reconocimiento a la “excelente cooperación, amistad y mutuo interés en las Américas entre nuestra armada y las armadas de toda la región.” Después de asegurar que “no hay naves permanentemente asignadas a la IV Flota … y no tendrá ningún buque portaaviones asignado” destacó que entre las principales operaciones marítimas que podrían llevarse a cabo con las armadas de la región se incluyen, (llamativamente en primer lugar) “la asistencia humanitaria …, el apoyo a las operaciones de paz, la asistencia en las situaciones de desastres y las operaciones de auxilio, en las operaciones antinarcóticos y …en las de cooperación regional y de entrenamiento inter-operacional.”7

Es evidente que el lenguaje empleado por Stavridis no por casualidad tiene la suficiente ambigüedad como para ocultar las verdaderas intenciones que se ocultan detrás de tan significativa decisión. ¿Es concebible pensar que Estados Unidos va a reactivar la IV Flota para ofrecer “asistencia humanitaria” a América Latina y el Caribe? Esto no lo puede creer nadie, porque para eso no hace falta una flota naval y además porque semejante arranque de altruismo jamás ha figurado en la agenda de la política exterior estadounidense. Esta sigue fiel al viejo dictum de John Quincy Adams, sexto presidente de Estados Unidos, cuando dijera que ese país “no tiene amistades permanentes sino intereses permanentes.”

Esta política, por lo tanto, poco tiene de novedosa. La Doctrina Monroe, formulada en 1823 -¡es decir, un año antes de la batalla de Ayacucho que complementaría la primera etapa de la lucha por la independencia de nuestros pueblos!- apuntaba en esa dirección y reafirmaba el “interés permanente” de Estados Unidos por controlar y dominar América Latina. Tal como lo señala el historiador Horacio López, a fines del siglo XIX un oficial de la Armada estadounidense, Alfred Thayer Mahan, perfeccionaría en el plano de la geopolítica las recomendaciones que se desprenden de la Doctrina Monroe.8 La preocupación de Mahan surgió como respuesta ante la problemática planteada por la guerra Hispano-americana que culminó, en el Caribe, con la incorporación de Cuba y Puerto Rico a su hegemonía (si bien bajo diferentes condiciones) y la estrategia que Estados Unidos debía poner en práctica para asegurar su indisputado predominio en el Caribe, definido a partir de entonces como el Mare Nostrum estadounidense. Contrariando las interpretaciones dominantes en su tiempo Mahan sostiene que la extensión del poder continental de Estados Unidos pasaba por el control global de los océanos y de las líneas de comunicaciones marítimas, lo que exigía la conformación de una poderosa flota militar y mercante. A partir de estas premisas Mahan, observa López, planteó la necesidad de construir un canal en Centroamérica para resolver, en caso de conflictos, el rápido traslado de la flota de guerra estadounidense de una costa a la otra dado que la travesía por el estrecho de Magallanes insumía, en esa época, más de sesenta días de navegación.. Una vez que se construyera el canal, se suscitaría el problema de su defensa para evitar que cayera en manos enemigas. López cita al sociólogo puertorriqueño Ramón Grosfoguel quien afirma que “c omo una manera de asegurar la defensa del futuro canal, Mahan recomendó que antes de construirlo Estados Unidos debía adquirir Hawai y controlar militarmente las cuatro rutas marítimas caribeñas al noreste del canal: el Paso de Yucatán (entre Cuba y México); el Paso de los Vientos (la principal ruta norteamericana de acceso al canal entre Cuba y Haití); el Paso de la Mona (entre Puerto Rico y la República Dominicana) y el Paso de Anegada (cerca de St. Thomas en las aguas orientales de Puerto Rico). Mahan recomendó a las élites norteamericanas la construcción de bases navales en estas zonas como paso previo a la construcción de un canal y como paso indispensable para transformar a los Estados Unidos en una superpotencia.” 9

Si se examina el itinerario de la política exterior de ese país se podrá comprobar que las recomendaciones de Mahan no cayeron en saco roto: Estados Unidos se apoderó de Cuba y Puerto Rico e, indirectamente, de las pequeñas naciones del Caribe y Centroamérica; hizo lo propio con el archipiélago de Hawai en 1898 y al poco tiempo se apropió de las Filipinas, las Islas Marianas y otras posesiones en el Pacífico Occidental. Todo este esfuerzo se vio coronado con la cuidadosamente planeada secesión de la norteña provincia colombiana de Panamá, en 1903, y la firma de un tratado que permitiría la construcción del Canal, que sería inaugurado en 1914. 10 En esa oportunidad las autoridades “independientes” de Panamá concedieron a Estados Unidos los derechos a perpetuidad del canal y una amplia zona de 8 kilómetros a cada lado del mismo a cambio de una suma de 10 millones de dólares y una renta anual de 250 000 dólares. Esta situación sería modificada gracias al Tratado Torrijos-Carter, firmado en 1977, y que devolvería el Canal a la soberanía panameña el 31 de Diciembre de 1999.

De esta somera descripción surge con bastante claridad la coherencia de la política exterior de la Casa Blanca hacia América Latina, el rol importantísimo jugado por la Armada y, en consecuencia, la muy fundada sospecha que la reactivación de la IV Flota está llamada a jugar un papel mucho más importante que el anunciado en la propaganda oficial. En otras palabras, que su misión verdadera poco tiene que ver con la manifiestamente declarada.

Sabemos por experiencia los problemas definicionales con que tropieza quien pretenda descifrar el significado de “seguridad regional”, “terrorismo” y “narcotráfico” cuando estas expresiones son propuestas en los discursos o documentos oficiales del gobierno de Estados Unidos. Cualquiera que se oponga a los designios imperiales puede ser fulminado con la calificación de terrorista o narcotraficante o, más fácil todavía, como “cómplice” de aquellos. El argumento de la lucha contra el narcotráfico no sólo es falso; es cómico. Afganistán y Colombia, dos países en donde la presencia norteamericana es abrumadora (podría decirse inclusive que, sobre todo en el primer caso, son países “ocupados” militarmente por Washington) no por casualidad registran en los últimos años una vigorosa expansión de los cultivos de amapola y coca y, además, el tráfico de sustancias prohibidas, algo insólito que ocurra bajo la celosa mirada de quienes ahora se arrogan la responsabilidad de combatir al narcotráfico en América Latina. Un estudio reciente concluye que la invasión y ocupación de Afganistán desde Octubre del 2001 “no destruyó la economía de la droga en ese país. Peor aún, Afganistán ha vuelto a convertirse en el mayor productor mundial de opio … y el cultivo de la amapola se ha extendido por todas las provincias del país y su cosecha aporta el 92 % del opio producido en todo el mundo y aproximadamente el 90 % de toda la heroína consumida.” Y en lo tocante al caso colombiano los autores sostienen que “a pesar de años de campañas de erradicación la producción y el suministro de drogas ilegales permanecieron estables en la región.” 11 El Informe de la Organización de las Naciones Unidas contra la Droga y el Crimen (UNODC) de 2008 revela que en 2007 la cosecha de amapola en Afganistán fue la mayor desde que se llevan registros estadísticos y que la producción de opio se duplicó entre 2005 y 2007. También se señala que en ese país también se verifica una impetuosa expansión del cultivo de marihuana.12 Y en Colombia se estima que en el último año la superficie sembrada con coca se incrementó en un 27 por ciento, pese a las campañas de fumigación, la presencia de tropas norteamericanas y las políticas de “combate” al narcotráfico diseñadas por el gobierno colombiano mancomunadamente con la Casa Blanca. Ante la contundencia de estos hechos, ¿quién podría ser tan ingenuo como para creer que la IV Flota levaría anclas para perseguir narcotraficantes cuando bajo la protección de las tropas norteamericanas el cultivo y el tráfico de estupefacientes floreció en Afganistán y Colombia? Lo que la experiencia sugiere es que casi con seguridad una de sus principales misiones será organizar el tráfico de drogas de modo tal que lo recaudado termine canalizándose hacia la banca norteamericana encargada de lavar el dinero mal habido.

El pretexto de la lucha antiterrorista contra el radicalismo islámico es tan poco persuasivo como el anterior: salvo los atentados a la Embajada de Israel y a la AMIA, ocurrida en Buenos Aires a comienzos de los años noventa (y cuya génesis, responsables y ejecutores aún se encuentran en las sombras por la pasmosa ineficacia, o corrupta complicidad, de algunos funcionarios del estado argentino en sus diferentes ramas) no existe en la región actividad alguna comprobada de células vinculadas a Al Qaeda u otra organización similar. La lucha contra el terrorismo internacional debería librarse en Washington, pues allí se encuentran sus principales responsables: la escandalosa protección oficial brindada al terrorista probado y confeso Luis Posada Carriles y la no menos escandalosa detención, en condiciones inhumanas que no se le aplican ni al más desalmado criminal, de los cinco jóvenes cubanos que se infiltraron en las organizaciones terroristas basadas en Miami le quitan por completo la más mínima pretensión de verosimilitud al proclamado objetivo de la Casa Blanca de combatir al terrorismo.13 En cuanto a las intenciones humanitarias de la IV Flota no dejan de ser un simple pretexto para encubrir sus verdaderas e inconfesables intenciones: posicionarse en la región para estar prestas a intervenir ni bien lo exijan los imperativos de la coyuntura.14

Contrariando las piadosas declaraciones de Stavridis un comunicado oficial del Departamento de Defensa de Estados Unidos manifestó que IV Flota contará con toda clase de navíos, submarinos y aviones, y que su apostadero (Mayport, en el estado de Florida) es una base naval que cuenta con un vasto arsenal nuclear. Según ese comunicado el objetivo perseguido por la reactivación de la IV Flota fue “responder al creciente papel de las fuerzas de mar en el área de operaciones del Comando Sur (de Estados Unidos) y demostrar el compromiso de Washington con sus socios regionales”.15 No es necesario extremar demasiado la imaginación para saber quienes califican como “socios regionales” y quienes, como Cuba, Venezuela, Ecuador y Bolivia, son considerados como los “enemigos globales” que desestabilizan la región y atentan contra la “seguridad marítima” de la región. La declaración oficial del Pentágono no podría haber sido más vaga: esta fuerza tendría a su cargo varias misiones, en un rango que va desde “operaciones contingentes, la lucha contra el “narco-terrorismo” hasta ciertas actividades relacionadas con la seguridad en el teatro de operaciones. Como puede observarse, la IV Flota tiene un mandato para hacer prácticamente cualquier cosa, y no es casual que su reactivación haya coincidido con el bombardeo por parte de la Fuerza Aérea de Colombia de un campamento de las FARC precariamente instalado en territorio ecuatoriano y a pocos kilómetros de la frontera, operación ésta que, al igual que la “liberación” de los quince rehenes en poder de la FARC, no hubiera sido posible sin el apoyo informático y satelital de Estados Unidos. Tampoco es casual que tenga lugar cuando los esfuerzos por desestabilizar a los gobiernos de Venezuela, Ecuador y Bolivia pusieron en evidencia sus limitaciones y los gobernantes de esos países lograron, al menos hasta ahora superar, todos los obstáculos y acechanzas interpuestas por la Casa Blanca y sus lugartenientes en la región. La aplastante victoria de Evo Morales en el reciente referendo revocatorio del 10 de Agosto debe haber sumido en la desesperación a muchos en Washington y en la Media Luna de Bolivia.

Para resumir: lo cierto es que el Pentágono contempla dotar a la IV Flota con un equipamiento similar al que cuentan la Quinta Flota, que opera en el Golfo Pérsico, y la Sexta, estacionada en el Mediterráneo. Declaraciones posteriores del Pentágono admitieron que al menos un portaaviones y varios submarinos formarán parte de la flota encargada de patrullar en aguas latinoamericanas. En ese mismo cable originado en Washington -y publicado por La Nación bajo la firma de su corresponsal en esa ciudad Hugo Alconada Mon- se dice que “dentro de la órbita del Comando Sur operan hoy 11 barcos, un número que podría aumentar en el futuro. Qué tipo de naves se desplegarán "es cuestión del momento, de las misiones específicas" … (p)ero los primeros indicios apuntan al flamante portaaviones George H. W. Bush, que estará operativo desde fines de este año, como posible corazón de la IV Flota.” 16

Según el mismo enviado a Washington, “el almirante Gary Roughead, gestor intelectual del renacimiento de la unidad” tiene como meta “asegurar la seguridad en este mundo globalizado”. Interrogado sobre el significado de esa expresión Roughead se limitó a decir que la IV Flota podrá estar “lista en todo momento para todo desafío. Por eso somos una Armada global”. Si se recuerda la extraordinaria amplitud que la nueva doctrina estratégica norteamericana anunciada en Septiembre de 2002 -la guerra infinita y global contra el “terrorismo” y el hecho de que la paranoia oficial reinante en Washington considere como “terrorista” a todo aquel que resiste las agresiones del imperialismo- pocas dudas caben acerca del papel real que habrá de desempeñar la IV Flota: ser un elemento de chantaje y disuasión para los gobiernos de la región que se opongan a los imperialistas y un significativo apoyo “extramuros” para sus aliados entre las clases dominantes locales. 17

El documento del Comando Sur de Estados Unidos denominado US Southern Command Strategy: 2016 Partnership for the Americas es calificado por el especialista en relaciones internacionales Juan Gabriel Tokatlian como “el plan más ambicioso que haya concebido en años una agencia oficial estadounidense respecto a la región.” 18 Según este documento en la nueva conformación de la política estadounidense hacia nuestra región no desempeñan papel alguno ni los tradicionales instrumentos de predominio militar, como la Junta Interamericana de Defensa o el ya difunto Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca, pasado a mejor vida luego de la Guerra de Las Malvinas en 1982; ni tampoco organismos multilaterales como la OEA o las Naciones Unidas. Señala asimismo que “las instancias políticas internas (los Departamentos de Estado, Justicia y Tesoro) de interacción con el hemisferio se han evaporado en el documento. El Comando Sur anuncia su papel y proyección en el área para los siguientes diez años como lo haría un procónsul continental.” Y esto pese a que en la región “ni existen tiranos con armas de destrucción masiva, ni hay formas de terrorismo transnacional de alcance global.” 19 La militarización de la política internacional es una de las consecuencias de la nueva doctrina estratégica anunciada al mundo en Septiembre de 2002 y ratificada ahora por el Pentágono a través de su instrumento regional: el Comando Sur. Nótese que el reverso de esta concepción que militariza la escena internacional es la criminalización de la protesta social en el plano doméstico, hacia lo que apunta la ya referida legislación antiterrorista aprobada, bajo la fuerte presión estadounidense, en casi todos los países del área. Y para combatir en ambos terrenos, el internacional y el nacional, el imperio apela a la eficacia disuasiva de las armas. Ese y no otro es el papel real que la IV Flota está llamada a cumplir en América Latina y el Caribe.20

Un debate terminado, una confusión menos

Como decíamos al principio, la puesta en funcionamiento de la IV Flota liquidó el debate en torno a la naturaleza del imperio. Tal como lo plantea el marxismo, las controversias teóricas y políticas no se resuelven con ingeniosos juegos de lenguaje o encendidas pirotecnias verbales sino en la vida práctica de pueblos y naciones. Y el debate sobre el libro de Hardt y Negri ya se acabó: el primer golpe mortal lo había propinado la Guerra de Irak, que desde el principio demostró claramente ser una clásica guerra imperialista de anexión lanzada para apropiarse del petróleo iraquí. Y el tiro de gracia lo acaba de descerrajar la decisión de reactivar la IV Flota. Para estudiar seriamente el imperialismo Hardt y Negri deberían haberse inspirado en la actitud de V. I. Lenin -un autor por quien no ocultan su menosprecio- cuando se propuso investigar la naturaleza del imperialismo a comienzos del siglo veinte: leer toda la literatura relevante producida por los intelectuales de la burguesía imperialista. En lugar de ello Hardt y Negri se regodearon transitando por los inconsecuentes meandros de la filosofía posmoderna francesa mientras el imperio verdadero -no el que ellos alucinaban- desfilaba ante sus dilatadas pupilas sin tener la menor conciencia de ello. Su desconocimiento de la densa literatura imperialista producida por la derecha norteamericana desde Reagan hasta nuestros días es imperdonable. Si hubieran tenido la curiosidad propia del espíritu científico y se hubiesen asomado a leer algo, aunque sea lo que escribía uno de los voceros más caracterizados del pensamiento imperialista norteamericano y principal columnista de asuntos internacionales del New York Times, Thomas Friedman, se habrían proporcionado un baño de sobriedad y probablemente dado cuenta de que algo no funcionaba demasiado bien en su teoría. 21 Poco antes de la aparición de Imperio Friedman escribió una nota en la que decía, sin tapujo alguno, que “la mano invisible del mercado global nunca opera sin el puño invisible. Y el puño invisible que mantiene al mundo seguro para el florecimiento de las tecnologías del Silicon Valley se llama Ejército de Estados Unidos, Armada de Estados Unidos, Fuerza Aérea de Estados Unidos y Cuerpo de Marines de Estados Unidos (con la ayuda, incidentalmente, de instituciones globales como las Naciones Unidas y el Fondo Monetario Internacional. … Por eso cuando un ejecutivo dice cosas tales como ‘No somos una compañía estadounidense. Somos IBM-US, o IBM-Canadá, o IBM-Australia, o IBM-China” les digo: ¿ Ah sí ? Bueno, entonces la próxima vez que tengan un problema en China llamen a Li Peng para que le ayude. Y la próxima vez que el Congreso liquide una base militar en Asia –y usted dice que no le afecta porque no le preocupa lo que hace Washington- llame a la Armada de Microsoft para que le asegure las rutas marítimas de Asia. Y la próxima vez que un novato congresista republicano quiera cerrar más embajadas estadounidenses llame a America-On-Line cuando pierda su pasaporte.” 22

Este es el “imperio realmente existente”, el “sheriff solitario” del que habla Huntington, con la omnipresencia de los estados metropolitanos, y sobre todo del estado fundamental para la preservación de la estructura imperialista mundial: Estados Unidos; con la proliferación de grandes empresas “nacionales” con proyección global respaldadas por sus estados (los mismos que en su cándida ensoñación Hardt y Negri creían desaparecidos) y con el decisivo componente militar que caracteriza a esta época –donde los pueblos supuestamente estarían cosechando los dividendos de la “paz mundial”, una vez implosionada la antigua URSS, causante del equilibrio del terror atómico de los años de la Guerra Fría- en la cual, paradojalmente, florece la doctrina de la “guerra infinita”, interminable y contra todos proclamada por George W. Bush.

Si algo bueno puede surgir de la desafortunada noticia de la activación de la IV Flota es que la misma nos permite dejar atrás la alucinada visión sintetizada en Imperio y que tanto retrasó la toma de conciencia de las fuerzas de la izquierda, sus partidos y movimientos sociales acerca de la verdadera naturaleza del enemigo imperialista. Como el niño del cuento aquel que gritó que “¡el rey está desnudo!”, la reciente decisión de Washington tiene un valioso efecto pedagógico: despeja del crucial terreno de las ideas las erróneas interpretaciones del imperialismo contemporáneo, como la de Hardt y Negri, lo cual es el imprescindible primer paso para trazar un panorama más claro y realista tanto de los desafíos que el imperialismo presenta a nuestros pueblos como para construir las estrategias, tácticas e instrumentos políticos e ideológicos más apropiados para combatirlo exitosamente.


* El autor es Director del PLED, el Programa Latinoamericano de Educación a Distancia en Ciencias Sociales del Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini, de Buenos Aires. Profesor Titular de Teoría Política en la Universidad de Buenos Aires e Investigador Superior del CONICET.

1 Consultar entre muchos otros: Alex Callinicos, “Toni Negri en perspectiva” ( http://revoltaglobal.cat/IMG/pdf/form_CallinicosToniNegrienperspe.pdf ); Néstor Kohan, “ El “Imperio” de Hardt & Negri y el Regreso del Marxismo Eurocéntrico” (http://www.cuestiones.ws/semanal/030503/sem-may03-03-kohan.htm)

Slavoj Zizek, ¿Han re-escrito Michael Hardt y Antonio Negri el Manifiesto Comunista para el siglo XXI? (2001) http://es.geocities.com/zizekencastellano/arthardtnegri.htm

François Houtart, Tarik Ali, Peter Gowan y Rafael Hernández, “¿Qué imperialismo?”, en Temas (La Habana: 2003), Nº 33-34, Abril-Septiembre; Leo Panitch y Sam Gindin, “Capitalismo global e imperio norteamericano” parte I y II, en Socialist Register en Español (Buenos Aires: CLACSO, 2004 y 2005); John Bellamy Foster, “Imperialism and ‘Empire’ ”, en Monthly Review , Vol. 53, Nº 7, Diciembre de 2001.

2 Ver nuestro Imperio & Imperialismo. Una lectura crítica de Michael Hardt y Antonio Negri (Quinta Edición, Premio Extraordinario de Ensayo 2004 de Casa de las Américas) [Buenos Aires: CLACSO, 2004].

3 En el Prólogo a la Quinta Edición de nuestro Imperio & Imperialismo decíamos que “la guerra de Irak, declarada en solitario por los Estados Unidos, ha tenido sobre el análisis propuesto en aquella publicación el mismo efecto que sobre la autoestima norteamericana tuviera la caída de las Torres Gemelas de Nueva York.” (Cf. op, cit, p. 6)

4 Sobre el tema de las bases militares estadounidenses en América Latina consultar los diversos trabajos de Ana Esther Ceceña y, especialmente, “Subjetivando el objeto de estudio, o de la subversión epistemológica como emancipación”, en Ana E. Ceceña, compiladora, Los desafíos de las emancipaciones en un contexto militarizado (Buenos Aires: CLACSO, 2006), pp. 13-43. También de la misma autora Álvaro Uribe y la base de Manta
http://www.prensamercosur.com.ar/apm/nota_completa.php?idnota=3833 y, por último , su muy instructivo sitio web: www.geopolitica.ws

5 Stella Calloni, “Alertan sobre una base estadounidense para estudios nucleares en Tierra del Fuego”, en La Jornada (México), 14 de Octubre de 2007.

6 Aclaremos, para que no haya la menor duda, que condenamos sin atenuantes la utilización de los secuestros como un arma de lucha política y que por eso mismo celebramos la puesta en libertad de los rehenes en manos de las FARC. De todos modos subsisten demasiadas incógnitas acerca de la naturaleza de ese “rescate” que, seguramente, con el paso del tiempo podrán ser despejadas deparando no pocas sorpresas.

7 Cf. “La importancia de trabajar juntos”, en La Nación (Buenos Aires) 10 de Junio de 2008.

8 Horacio López, Secesionismo, anexionismo, independentismo en Nuestra América (Caracas: El perro y la rana, 2008), p. 23. El libro fundamental en el cual Mahan expone su doctrina es The Influence of Sea Power upon History, 1660–1783 (1890, no por casualidad re-editado en los años de Ronald Reagan: 1987).

9 Ramón Grosfoguel. “Los límites del nacionalismo: lógicas globales y colonialismo norteamericano en Puerto Rico”, en Jorge Enrique González, Editor. Nación y nacionalismo en América Latina (Buenos Aires: CLACSO, 2007)

10 Demás está subrayar que esta estrategia, la de la secesión, en fechas recientes ha sido desempolvada por el Departamento de Estado para contener la marea izquierdista que crece en el continente. No es casual que intentos separatistas, abiertamente alentados por Washington, hayan aparecido en Zulia, Venezuela; en el litoral ecuatoriano, resucitando una ancestral pero largamente olvidada demanda en pro de la fundación de la República del Guayas, con sede en Guayaquil; y en la Media Luna boliviana, en donde la estrategia de la secesión está a la orden del día, potenciada sin duda por la apabullante victoria de Evo en el referendo revocatorio del pasado 10 de Agosto que parece haber convencido a la reacción racista y fascista de Bolivia que la “solución” a la crisis contempla sólo dos posibilidades: o golpe de estado o secesión. El primer ensayo exitoso de esta estrategia imperialista de secesión tuvo lugar en Texas, en 1845, por entonces perteneciente a México y que luego terminaría siendo anexada al territorio de Estados Unidos. Desde entonces tiene un lugar privilegiado en el manual de operaciones del Departamento de Estado.

11 Según la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Crimen (UNODC en sus sigla en inglés), en el año 2006 el cultivo de amapola creció un 59 por ciento mientras que la del opio lo hizo en un 49 por ciento. En un reciente articulo Peter van Ham y Jorrit Kamminga [“Poppies for Peace: Reforming Afghanistan’s Opium Industry”, en Washington Quarterly, Invierno 2006-2007, pp. 69-81] examinan a fondo la situación de la economía de la droga en Afganistán y su posible reconversión. Nada de esto ha ocurrido, sin embargo, bajo la ocupación norteamericana.

12 UNODC, Informe Anual 2008, p. 1. http://www.unodc.org/documents/wdr/WDR_2008/Executive%20Summary.pdf

13 Sobre el caso Posada Carriles y la cuestión de “los 5” consultar nuestro “El terrorismo como política de estado”, en Página/12 y Rebelión del día 11 de Diciembre de 2007.

14 Pese a esto, a mediados de Junio de 2007 la Cámara de Diputados de la Argentina transformó en ley un proyecto del Poder Ejecutivo que reprime el accionar del terrorismo y también su financiamiento. La ley responde tanto a un reclamo de Estados Unidos. como a una presión del Grupo de Acción Financiera Internacional amenazaba con hacer un pronunciamiento público declarando a la Argentina país no seguro. Ese mismo chantaje fue ejercido sobre casi todos los países de la región que, salvo algunas pocas excepciones, aprobaron en tiempo record la legislación solicitada por el imperio. Tan vaga es la caracterización que hace la ley que en varios países de la región han surgido fuertes protestas por su aplicación para perseguir luchadores sociales o movimientos que se oponen a las políticas neoliberales. Cf. “Aprueban una ley antiterrorista que era reclamada por Estados Unidos”, en Clarín (Buenos Aires), 14 de Junio de 2007. Véase también la nota de Fernanda Balatti, “El terrorismo según Argentina”, en Le Monde Diplomatique (Buenos Aires), año IX, Número 108, Junio 2008, p. 6.


15 http://www.defenselink.mil/releases/release.aspx?releaseid=11862


16 Cf. Hugo Alconada Mon, “Estados Unidos con más presencia en la región”, en La Nación (Buenos Aires), 28 de Abril del 2008.

17 Hugo Alconada Mon, “Estados Unidos pone en marcha la IV Flota”, en La Nación (Buenos Aires), 13 de Julio de 2008.

18 “El militarismo estadounidense en América del Sur”, en Le Monde Diplomatique (Buenos Aires), Año IX, Número 108, Junio 2008, p. 5. Este artículo forma parte de un excelente dossier dedicado al tema y que incluye los siguientes trabajos: Fernanda Balatti, “El terrorismo según Argentina”; “¿Adiós a la base de Manta en Ecuador”, por Adriana Rossi; “La construcción de la soberanía regional”, por Daniel Pignotti; y “Apropiación de recursos naturales”, por Serena Corsi.

19 Ibid., p. 5.

20 Sobre la criminalización de la protesta social existe una amplísima literatura especializada. En conexión con el tema de nuestro trabajo remitimos a la lectura del texto de Fernanda Balatti mencionado más arriba.

21 No sólo no leyeron a Friedman. En realidad, no leyeron a ninguno de los numerosos intelectuales orgánicos del imperialismo como Robert Kagan, Charles Krauthammer, Michael Ignatieff, Samuel Huntington, William Kristol, Norman Podhoretz y tantos otros, muchos de ellos nucleados en torno al proyecto del Nuevo Siglo Americano y del cual la Administración Bush Jr. habría de reclutar numerosos funcionarios para ocupar cargos clave en la estructura gubernamental como Richard Cheney, Paul Wolfowitz, Elliot Abrams, John R. Bolton, Donald Rumsfeld y muchos más.

22 Thomas L. Friedman, “Foreign Affairs; Techno-Nothings”, en New York Times , 18 de Abril de 1998.

martes, 10 de junio de 2008

Cómo EEUU financia órganos de prensa de todo mundo para comprar influencia mediática


Cómo EEUU financia órganos de prensa de todo mundo para comprar influencia mediática


por Jeremy Bigwood


Las campañas domésticas de propaganda como «el fiasco de los gurúes del Pentágono» resultaron expuestas al escarnio público. Los grandes medios emplearon a oficiales militares de alta graduación para escribir «análisis» sobre la guerra en Iraq. Pero se descubrió que tenían lazos con empresas contratistas del Pentágono interesadas en la prosecución de la guerra.


Debajo del radar, está fermentando otro escándalo del periodismo: el gobierno de EEUU está financiando secretamente a medios de noticias y periodistas extranjeros. Reparticiones públicas como el departamento de Estado, el departamento de Defensa, la Agencia de EEUU para el Desarrollo Internacional (US Agency for International Development, USAID), el Fondo Nacional para la Democracia (National Endowment for Democracy, NED), el Consejo Superior de Radiodifusión (Broadcasting Board of Governors, BBG) y el Instituto de EEUU para la Paz (US Institute for Peace, USIP), financian el "desarrollo de los medios" en más de 70 países.

La revista In These Times descubrió que estos programas mantienen a centenares de organizaciones no gubernamentales extranjeras (ONGs), periodistas, políticos, asociaciones de periodista, medios informativos, institutos de mejoramiento de periodistas y facultades académicas de periodismo. El tamaño de los aportes puede extenderse desde algunos miles a millones de dólares.

"El tema que estamos enseñando es la mecánica del periodismo, así sea prensa escrita, televisión o radio", explicó Paul Koscak, portavoz de la USAID. "Cómo hacer una historia, cómo escribir balanceadamente..., todo ese tipo de cosa que usted esperaría de un verdadero profesional de prensa".

Pero alguna gente, especialmente fuera de EEUU, tiene un punto de vista diferente.

"Pensamos que la verdadera intención oculta en estos programas de desarrollo de los medios son los objetivos de la política exterior [estadounidense]", argumentó un diplomático venezolano de alto nivel que pidió no ser identificado. "Cuando el objetivo es cambiar un régimen, estos programas han demostrado ser instrumentos para desestabilizar gobiernos democráticos elegidos que Estados Unidos no apoya".

Isabel MacDonald, directora de comunicaciones de Fairness and Accuracy in Reporting (FAIR) –Imparcialidad y Transparencia en la Información–, un observatorio de medios de Nueva York sin fines de lucro, también tiene una visión crítica. "Éste es un sistema que, a despecho de su profesada adhesión a las normas de la objetividad, a menudo trabaja contra la verdadera democracia" –dijo– "apoyando la disensión sofocante y sin discriminar la información falsa que resulta útil a los objetivos de la política exterior de EEUU".

Muéstreme la agencia...

Resulta difícil medir el tamaño y el alcance del desarrollo de estos medios “independientes” porque existen programas similares disfrazados bajo diversos rubros. Algunas agencias consideran que el "desarrollo de los medios" pertenece a su propio campo, mientras otras lo categorizan como "diplomacia pública" u "operaciones psicológicas". Así, resulta difícil establecer cuánto dinero ingresa a esos programas.

En diciembre de 2007, el Centro para la Ayuda Internacional a los Medios, (Center for International Media Asístanse, CIMA), una repartición del departamento de Estado financiada por el NED, reportó que en 2006 la USAID distribuyó casi 53 millones de dólares en actividades de desarrollo de medios extranjeros. Según el estudio del CIMA, el departamento de Estado proporcionó un estimado de 15 millones de dólares a tales programas. El presupuesto del NED para los proyectos de los medios asciende a 11 millones adicionales. Y el pequeño Instituto para la Paz de EEUU (USIP), con sede en Washington, pudo haber contribuido hasta con 1,4 millones más, según el informe, que no examinó el financiamiento que otorgan a los medios el departamento de Defensa ni la CIA.

El gobierno de EEUU es el proveedor más grande de fondos para el desarrollo de los medios informativos en todo el mundo, habiendo destinado más de 82 millones de dólares en 2006, sin incluir el dinero del Pentágono, de la CIA o de las embajadas de EEUU en los países receptores. Para complicar el cuadro, muchas ONGs extranjeras y periodistas reciben fondos para el desarrollo de los medios de otras fuentes de financiamiento del gobierno de EEUU. Algunos reciben plata de varios subcontratistas de EEUU y de "organizaciones internacionales independientes sin fines de lucro", mientras que otros reciben dinero directamente de la embajada de EEUU en su país.

Tres periodistas extranjeros que reciben financiamiento para el desarrollo de los medios de EEUU dijeron a In These Times que tales regalos no afectan su comportamiento ni alteran su línea editorial. Y niegan que practiquen auto-censura. Ninguno, sin embargo, diría esto en el expediente.

Gustavo Guzmán, un ex periodista y ahora embajador boliviano en EEUU, dijo: "un periodista que reciba tales obsequios no es verdaderamente un periodista, sino un mercenario".

Una historia torcida

El financiamiento del gobierno de EEUU a medios extranjeros tiene una larga historia. A mediados de los años 70, dos investigaciones del Congreso derivadas de Watergate, las comisiones Church y Pike, del senador Frank Church (D-Idaho) y del representante Otis Pike (D-NY), develaron las actividades encubiertas del gobierno de EEUU en otros países. Ambos comités confirmaron que, además de periodistas financiados por la CIA, extranjeros y estadounidenses, el gobierno de Washington también subvencionó medios impresos extranjeros, radios y cadenas de televisión, algo que también hacían los soviéticos.

Por ejemplo, Encounter, una revista literaria anti-comunista publicada en Inglaterra entre 1953 y 1990, fue desenmascarada en 1967 como una operación de la CIA. Y, al igual que en el caso de hoy, organizaciones de nombre benigno, tales como el Congreso por la Libertad de la Cultura, también fueron fachadas de la CIA.

Las investigaciones del Congreso establecieron que el financiamiento clandestino de EEUU a medios extranjeros desempeñó a menudo un papel relevante en la política exterior, pero en ninguna parte tanto como en Chile a comienzos de los años 70.

"La principal operación de propaganda de la CIA, a través del periódico de la oposición El Mercurio, probablemente contribuyó lo más directamente posible al derrocamiento sangriento del gobierno de Allende y de la democracia en Chile", dijo Peter Kornbluh, analista del National Security Archive (Archivo de Seguridad Nacional), un instituto de investigación no gubernamental independiente.

In These Times preguntó a la agencia si todavía financia a periodistas extranjeros. El portavoz de la CIA Paul Gimigliano respondió: "La CIA, de ordinario, no niega ni confirma públicamente esta clase de alegatos".

¿Enemigos del departamento de Estado?

El 19 de agosto de 2002, la embajada de EEUU en Caracas, Venezuela, envió el siguiente cable a Washington:

"Esperamos que la participación de Sr. Lacayo como Grant IV sea reflejada directamente en su reporte sobre asuntos políticos e internacionales, pues él asciende en su carrera, y mejorar nuestros lazos con él significaría ganar a un amigo potencialmente importante en posiciones de influencia editorial". [Nota del editor: El nombre del Sr. Lacayo se ha cambiado para proteger su identidad].

El departamento de Estado había elegido a un periodista venezolano para visitar EEUU bajo el proyecto conocido como Grant IV, un programa cultural de intercambio iniciado en 1961. El año pasado, el departamento trajo a unos 467 periodistas a EEUU, a un costo cercano a los 10 millones de dólares, según un funcionario del departamento del Estado que solicitó anonimato.

MacDonald, de FAIR, dijo que las "visitas sirven para construir lazos entre los periodistas extranjeros visitantes y las instituciones a condición de que... sean extremadamente acríticos de la política exterior de EEUU y de los intereses corporativos que sirve".

El departamento de Estado financia el desarrollo de los medios a través de varias de sus oficinas, incluyendo el Bureau de Asuntos Educacionales y Culturales (Bureau of Educational and Cultural Affairs, BECA), el Bureau de Inteligencia y de Investigación (Bureau of Intelligence and Research, INR) y el Bureau de Democracia, Derechos Humanos y Trabajo (Bureau of Democracy, Human Rights, and Labor, DRL), así como directamente desde sus oficinas y embajadas regionales por todo el mundo. También financia a periodistas extranjeros a través de otra sección llamada Oficina de Diplomacia Pública y de Asuntos Públicos (Office of Public Diplomacy and Public Affaire, OPDPA). Lo más importante es que el departamento de Estado generalmente decide qué otras agencias, tales como la USAID y el NED, deben invertir sus fondos en desarrollo de los medios.

(El departamento de Estado no respondió a los requerimientos de información de In These Times respecto a su presupuesto para el desarrollo de los medios, pero el estudio del CIMA 2007 demuestra, por ejemplo, que sólo el DRL recibió en 2006 casi 12 millones de dólares para el desarrollo del periodismo.)

El caso de Bolivia es un ejemplo que revela cómo EEUU ha estado financiando el desarrollo de los medios informativos de un país. Según el sitio web del DRL [Bureau de Democracia, Derechos Humanos y Trabajo], en 2006 esta oficina patrocinó en Bolivia 15 talleres sobre libertad de prensa y de expresión. "Los periodistas del país y los estudiantes de periodismo discutieron la ética profesional, las buenas prácticas de difusión de noticias y el papel de los medios en una democracia", afirmó el sitio. "Estos programas fueron enviados a 200 estaciones de radio en áreas remotas a través del país".

En 2006, Bolivia eligió a Evo Morales, su primer presidente indígena, cuyo acceso al gobierno en repetidas ocasiones intentaron impedir tanto EEUU como los grandes medios de Bolivia. Morales y sus partidarios alegan que el gobierno estadounidense está detrás de un movimiento separatista en las provincias del este de Bolivia, ricas en gas, y alegan que ese apoyo encubierto implicó reuniones para el desarrollo de los medios, según el periodista y anterior portavoz presidencial Alex Contreras. Koscak, de la USAID, negó los cargos.

Éste es el BBG

En 1999, el Consejo Gubernamental de Radiodifusión (BBG) se convirtió en una agencia federal independiente. Hasta 2006 recibió un presupuesto de 650 millones de dólares, según las estimaciones del CIMA, con cerca de 1,5 millones de dólares destinados al desarrollo de los medios y entrenamiento de periodistas en Argentina, Bolivia, Kenia, Mozambique, Nigeria y Paquistán.

Además de la Voz de América, el BBG también opera varias otras estaciones de radio y TV. La estación de televisión Alhurra, con sede en Springfield, Virginia, "es una red comercial libre de televisión vía satélite en lengua árabe para el Oriente Medio, dedicada sobre todo a noticias y a información", según su sitio web. Alhurra, “el libre” en árabe, ha sido descrita por el Washington Post como "el esfuerzo más grande y más costoso del gobierno de EEUU por sacudir a la opinión extranjera a través del éter desde la creación de la Voz de América en 1942".

BBG también financia Radio Sawa (para la juventud árabe, con presencia en Egipto, el Gofo Pérsico, Iraq, Líbano, Levante, Marruecos y Sudán), Radio Farda (para Irán) y Radio Asia Libre (con programación regional para Asia). El BBG también financia transmisiones a través de la Radio y TV Martí, cuyo gasto ascendería a casi 39 millones de dólares en el año fiscal 2008, según la Justificación del Presupuesto para Operaciones Extranjeras del Congreso (Foreign Operations Congressional Budget Justification).

Banda Del Pentágono

El departamento de Defensa (DOD) rechazó hablar con In These Times acerca de sus programas de desarrollo de los medios. Según un artículo de Jeff Perth, publicado en The New York Times el 11 de diciembre de 2005, "los militares operan estaciones de radio y periódicos [en Iraq y Afganistán] pero no destapan sus lazos estadounidenses".

La tarea del desarrollo de los medios en Iraq "fue conferida al departamento de Defensa, cuyos contratistas importantes tenían poca o ninguna experiencia relevante", según un informe del USIP de octubre 2007.

Un estudio 2007 del Centro de Estudios Globales de Comunicación de la Escuela Annenberg para la Comunicación, de la Universidad de Pennsylvania, descubrió que Science Applications International Corp. (SAIC), una contratista de largo tiempo del DOD, recibió un contrato inicial de 80 millones de dólares por un año para transformar en “independiente” un sistema de medios dirigido por el gobierno, mediante un estilo similar al del servicio de noticias nacionales de la BBC, para contrarrestar en parte la influencia que tenía Al Jazeera en la región.

"La supervisora SAIC era una oficina del DOD que se especializaba en operaciones de guerra psicológica, que muchos creen contribuyó a la opinión de los iraquíes de que la Red de Medios de Iraq (Iraq Media Network, IMN) era simplemente un apéndice de la Autoridad Provisional de la Coalición (Coalition Provisional Authority)", dijo el informe del USIP. "El funcionamiento de SAIC en Iraq fue considerado costoso, no profesional y fallido en cuanto a dotar de objetividad e independencia al IMN". SAIC, eventualmente, perdió eventual el contrato ante otra compañía, Harris Corp.

SAIC no fue el único subcontratista de medios del Pentágono que falló masivamente. Peter Eisler, en un artículo del 30 de abril en USA Today, aseguró que el sitio web iraquí de noticias Mawtani.com es otro medio de información financiado por el Pentágono.

USAID: «de la gente americana»

El presidente John F. Kennedy creó la Agencia de EEUU para el Desarrollo Internacional (USAID) en noviembre de 1961 para administrar ayuda humanitaria y el desarrollo económico por todo el mundo. Pero mientras la USAID se ufana de promover la transparencia en los asuntos de otras naciones, es poco transparente consigo misma. Esto es especialmente verdadero respecto a sus programas de desarrollo de los medios.

"En un número de países, incluyendo Venezuela y Bolivia, la USAID está actuando más como una agencia implicada en acción encubierta, como la CIA, que como una agencia de ayuda o desarrollo", dijo Mark Weisbrot, un economista del Centro para la Investigación Económica y Política (Center for Economic and Policy Research), un “tanque pensante” de Washington.

De hecho, mientras los investigadores han podido obtener los presupuestos generales de los programas globales de USAID recurriendo al Acta de Libertad de Información (Freedom of Information Act, FIA), así como los nombres de los países o de las regiones geográficas donde ha estado fluyendo el dinero, los nombres de las organizaciones extranjeras específicas que reciben estos fondos son secretos de estado, exactamente como en el caso de la CIA.

Y en los casos donde se conocen los nombres de las organizaciones receptoras y se solicita información sobre ellas, la USAID responde que no puede "confirmar o negar la existencia de antecedentes", usando el mismo lenguaje que la CIA. (Nota del autor: En 2006, perdí un pleito contra la USAID, en una tentativa por identificar a las organizaciones que financia en el exterior).

USAID financia tres importantes operaciones de desarrollo de los medios: la Investigación Internacional y Sostenimiento de Intercambios (International Research & Exchanges Board, más conocida como IREX), la red Internews Network y la Búsqueda para una Tierra Común (Search for Common Ground), que tiene gran parte de financiamiento privado. Para complicar el cuadro, esas tres operaciones también han recibido financiamiento del departamento de Estado, de la Iniciativa Sociedad del Oriente Medio (Middle East Partnership Initiative, MEPI), del Bureau de Inteligencia e Investigación (Bureau of Intelligence and Research) y del Bureau Democracia, Derechos Humanos y Trabajo.

Según sus folletos, IREX es una organización internacional sin fines de lucro que "trabaja con socios locales para mejorar el profesionalismo y la sustentabilidad económica a largo plazo de periódicos, estaciones de radio y televisión y medios de Internet". La declaración impositiva "990" de IREX indicó en 2006 que sus actividades con los medios incluyen "pequeñas becas concedidas a más de 100 periodistas y organizaciones de medios; entrenamiento para centenares de periodistas y empresas de medios" y tiene un personal de más de 400 empleados que resuelven consultas y despachan programas a más de 50 países.

La red Internews Network, llamada comúnmente "Internews", recibe sólo algo más de la mitad del presupuesto del IREX pero es más conocida. Fundada en 1982, la mayoría del financiamiento de Internews proviene de la USAID, aunque también recibe fondos del NED y del departamento del Estado. Internews es una de las operaciones más grandes en el negocio del desarrollo de los medios independiente, financiando a docenas de ONGs, periodistas, asociaciones de periodistas, institutos de entrenamiento y facultades académicas de periodismo en docenas de países a través del mundo.

Las operaciones de Internews se han cerrado en países tales como Bielorrusia, Rusia y Uzbekistán, donde ha sido acusada de minar a los gobiernos locales y promover las agendas de EEUU. En un discurso en Washington DC en mayo de 2003, Andrew Natsios, ex administrador de USAID, describió a los contratistas privados financiados por la Agencia como "un brazo del gobierno de EEUU".

El otro mayor receptor de fondos de USAID para el desarrollo de los medios, Search for Common Ground, recibe más dinero del sector privado que del gobierno de EEUU, en la mayoría de los casos por "resolución de conflictos", según el informe del CIMA.

Cuba e Irán son dos blancos importantes de la USAID para el desarrollo y asistencia de los medios. El presupuesto USAID para la "Libertad de los Medios y la Libertad de Información" (Media Freedom and Freedom of Information) –durante la "transición" de Cuba bajo la Comisión de Asistencia para una Cuba Libre II (Commission for Assistance to a Free Cuba II, CAFC II)– totaliza 14 millones de dólares. Esto representa un incremento de 10,5 millones respecto a la cantidad asignada en 2006. En Irán, la USAID ha presupuestado unos 25 millones de dólares para el desarrollo de medios durante el año fiscal 2008. Forma parte de un paquete de 75 millones destinados a lo que la USAID llama "diplomacia transformacional" en ese país.

Financiando “democracia” estilo USA "Mucho de lo que lo hoy hacemos lo hizo secretamente la CIA durante 25 años", dijo Allen Weinstein, uno de los fundadores del National Endowment for Democracy, en un artículo publicado en 1991 por The Washington Post.

Establecido a comienzos de los años 80, el NED "es gobernado por una junta directiva independiente, no partidaria". Su propósito pretende apoyar organizaciones favorables a la democracia alrededor del mundo. Sin embargo, históricamente, su agenda ha sido definida por los objetivos de la política exterior de Washington.

"Cuando se deja de lado la retórica de la democracia, el NED es una herramienta especializada en penetrar por debajo del nivel de origen popular a la sociedad civil de otros países" para alcanzar las metas de la política exterior de EEUU, escribió el profesor William Róbinson, de la Universidad Santa Bárbara, de California, en su libro A Faustian Bargain. Róbinson estuvo en Nicaragua a fines de los años 80 y observó cómo el trabajo del NED con la oposición nicaragüense apoyada por EEUU debilitaba la influencia de los sandinistas izquierdistas durante las elecciones de 1990.

El NED también estuvo bajo un gran escrutinio público en Venezuela, cuando se conoció que financiaba al movimiento anti-Chávez. En su libro El Código Chávez, la abogada venezolana-estadounidense Eva Golinger señaló que los beneficiarios del NED (y de la USAID) estuvieron implicados en la tentativa de golpe contra el presidente venezolano Hugo Chávez en 2002, como asimismo en la conducción gerencial de las "huelgas de trabajadores" contra la industria petrolera del país. Golinger también observó que el NED financió a Súmate, una ONG venezolana supuestamente destinada a promover el ejercicio libre de los derechos políticos de los ciudadanos que orquestó el fallido referéndum revocatorio contra Chávez en 2004.

Dependencia y obligación

El concepto de la separación de los poderes entre la prensa y el gobierno es un principio básico no sólo del sistema político de EEUU, sino también del artículo 19 de la Declaración Universal de Derechos Humanos. El financiamiento del gobierno de EEUU de cualquier medio de prensa altera las relaciones cliente-donante como para impedir considerarlo un medio independiente.

"Cualquier donación de equipos del gobierno de EEUU, tales como computadoras y grabadores, afecta el trabajo de los periodistas y a las organizaciones del periodismo", dijo Contreras, el periodista boliviano, "porque crea dependencia y una obligación a las agendas ocultas de las instituciones de EEUU".

Publicado en:

http://www.inthesetimes.com/ Jeremy Bigwood, periodista estadounidense.

Traducción: Ernesto Carmona